Este video es grotesco y cruel. Sin embargo muestra un problema muy real.
En este video se muestra todo el aprecio que se tiene por los hombres. O sea casi nada, si una mujer está golpeando y abusando de un hombre, lo único lógico para el común de la gente es que el hombre tiene que merecerlo, por supuesto. Tantas mujeres se reían, que crueldad. Realmente tenemos mucho que hacer, mis queridos hermanos activistas.
Lo que más me impactó es que la única persona de entre las tantas que pasaron, fue sólo una mujer la que se permitió tener compasión y actuar. Todas las demás lo ignoraban o hasta lo celebraban. Que tristeza me dio el policía que admitió el estándar doble.
En realidad me doy cuenta que nuestra lucha es muy difícil, el problema principal es que los hombres están programados para proteger y sobreproteger a las mujeres. Sin embargo eso no debe de detenernos, nuestra causa es por la igualdad, tenemos razones muy puras.
Hay que reconocer que los hombres tienen más fuerza física y puede que causen más daños, sin embargo este video no menciona nada sobre la violencia psicológica. ¿Cuántas mujeres conoces que insultan a sus novios en publico sabiendo que si el responde a sus insultos el será criticado por no tragarse su dolor como un hombre? En esta cultura no está permitido criticar a las mujeres de ninguna forma. ¿Cómo se va a solucionar los problemas de violencia doméstica si la sociedad es tan ciega? ¿Han pensado que la violencia psicológica de la mujer contra el hombre podría eventualmente causar la violencia física del hombre contra la mujer?
En el clima actual es muy difícil tener un dialogo honesto sobre este problema, puesto que criticar algún comportamiento femenino tiene una respuesta iracunda por parte de hombres y mujeres, es hora de cambiar esto, es hora de ser más tolerante con las críticas y no tomarlas como si fueran insultos personales.
“Cállate y Tómalo Como un Hombre” es la frase más nociva de nuestros tiempos.
A mis amigos de España, piensen en lo sesgada que es la ley de igualdad. No protege a todos por igual, viola la constitución y como es vista como una cosa buena, nadie la critica en televisión.
Únanse a la lucha en contra de la misandria. Peleemos por la igualdad verdadera. No se necesita faltar el respeto a la mitad de la población para complacer a la otra mitad.
Traducido por VomitronRBX303 y por Daniel Martínez
Gracias a una sugerencia de Ricardo M edité un poco el texto de modo que no pareciese misoginista. Es muy importante hacer que le mensaje pueda llegar a hombres y a mujeres.
lunes, 7 de junio de 2010
domingo, 6 de junio de 2010
Misandria - Los Hombres No Existen
La misandria, el odio hacia los hombres. Eso es lo que me motivó a unirme al movimiento por los derechos de los hombres.
Recordemos que el peso del mundo recae en los hombros de los hombres. Esto lo digo por tres razones:
1) Los hombres hacen los trabajos más peligrosos del mundo (las mujeres no)
2) Los hombres trabajan más duro que las mujeres (más horas extra)
3) Los hombres hacen los descubrimientos científicos que le dan forma al mundo, como por ejemplo las curas para enfermedades.
Después de mirar esto, uno llega a la conclusión de que se debe de tener una deferencia especial por todo el bien que hacen los hombres en particular. Sin embargo esa no es la realidad.
Por lo que hacen unos pocos hombres se nos juzga a todos.
La injusticia más grande del mundo es la misandria. Debemos de luchar en contra de esa injusticia primero y las siguientes caerán muy rápido.
Traducido por VomitronRBX303 y por Daniel Martínez
¿Por que los hombres piensan con el pene?
Hola a todos, aquí está Paul Elam con otro episodio de una voz para los hombres. He estado muy ocupado últimamente con la cercanía de la conferencia de estudios masculinos este miércoles, sin embargo no quería que los videos dejen de venir, así que opté por otra visita del Doctor Paul.
¿Saben algo Damas? En un mundo de mujeres, las quejas a medias respecto de los hombres pasan de un lado a otro como si fuesen marihuana en un concierto de Led Zeppelin a principios de los 70s, la mayoría de estas tienen el mismo resultado neto y capacidad cognitiva, la marihuana te hace estúpido y la misandria te hace estúpida y muy enojada.
Sin embargo hay una de esas quejas que si está basada en algo de realidad y ahora me gustaría compartirla con las más furiosas entre ustedes: “Los hombres piensan con sus penes”, es bastante cierto, cuando se trata de mujeres, estamos hechos de esa forma. Cuando te conocemos, primero medimos la parte de tu cuerpo de nuestra preferencia y después chequeamos el resto del terreno. Nos preguntamos qué es lo que si estás dispuesta a hacer en la cama, qué tan lejos vas a ir antes de preguntarnos cual es tu apellido.
Si no eres lo que buscamos, sexualmente hablando, hacemos un poco de charla, sin embargo empezamos a planear una ruta de escape mientras sonreímos y asentimos con la cabeza a lo que sea que tú estés diciendo.
Si estamos atraídos a ti, entonces de una forma u otra, todo lo que hacemos o decimos está destinado a poner los asuntos de forma horizontal. Eso es solo la mitad de la película y quiero que escuchen esto con mucha atención damas: porque tu no eres diferente en lo más mínimo, porque tu piensas con tus ovarios.
Tú miras al éxito y al poder de un hombre de la misma manera en la que él te mira tus tetas. Tú te preguntas que es lo que él puede hacer con su billetera de la misma forma en la que el se pregunta que puedes hacer con tu boca.
Te guste o no, el comportamiento humano está programado hacia estrategias reproductivas que están enraizadas en nuestra supervivencia como especie y es algo en lo cual todos debemos de luchar para tener algún tipo de control. Si damas, eso las incluye a ustedes y no princesa, tú no eres la excepción.
De modo que cuando se trata de los hombres, estarías mejor si los estudias con inteligencia que al jugar a ser la jueza Judy. Si lo piensas, no es una mala idea darte a ti misma una mirada.
Cuando se trata de ver como los hombres y las mujeres se evalúan mutuamente, las cosas son de la forma de en la que son, enójate con Dios o con Darwin si prefieres, pero no te quejes al respecto, esto no nos hace defectuosos. La verdad es que tú no estarías escuchando esto si las cosas no fuesen como son, porque de no ser así, los homo sapiens hubiesen sido otro callejón sin salida evolutivo. La verdad sea dicha, esto trae mucho más problemas para los hombres que para las mujeres. De modo que si buscas simpatía respecto de este problema, por favor pídela en otra parte.
En realidad, en lugar de estar enojada, deberías de estar agradecida. Si es que los hombres pensasen con cualquier otra cosa, que no fuese sus penes, el 98% de ellos no te daría ni la hora. Es decir ¿Por qué razón un hombre te daría cualquier tipo de atención si no fuese por el prospecto de tener sexo contigo? ¿Acaso por tu personalidad? ¿Tu compañía? ¿Intereses mutuos? Por favor. Seamos realistas por favor damas.
Piensen en cada vez que un hombre te ha pagado por la cena, te ha comprado flores, dulces, joyas, te ha llevado de vacaciones, te ha pagado las cuentas, cargado tus cosas, reparado tu auto o arreglar cualquiera de esas otras cositas en tu vida con partes móviles que parece que se escapan de tu entendimiento. Ahora, saquemos de la ecuación a tu vagina, puedes despedirte de todo eso.
Si piensas que esto no es cierto, mira al como se tratan los hombres el uno al otro. La mayoría de los hombres sólo tienen dos palabras para todo aquel que no está dispuesto a cargar con su esfuerzo propio en la vida: “Nos Vemos.” Eso es lo que obtendrás de un hombre si es que no tienes una vagina.
Seamos todavía más realistas, por supuesto que tú ya sabes todo esto ¿No es así? Es por eso que tú gastas millones al año en cosméticos, ropa nueva, tetas falsas y cosas de ese estilo. Antes de que digas esa basura de que: “Yo hago esto para mí” y otras tonterías, ya basta. Guarda esos comentarios para tus amigas, ellas necesitan que refuerces sus ilusiones más de lo que yo necesito que insultes mi inteligencia.
Aquí está el problema: el hecho de que los hombres piensen con el pene y que tú juegues con eso, siempre ha sido un buen acuerdo para ti. Estoy seguro que puedes ver que la biología te ha dado la tarjeta de platino del pase para salir de la cárcel. Si tan sólo la usas con un poquito de dignidad, se va a pasar esta tarjeta a tu hija y a sus hijas, por siempre y para siempre, aleluya.
Deberías de pensar en el impacto a largo plazo de hipócritamente descalificar a los hombres por sus inclinaciones naturales, incluso cuando tú las explotas. De hecho desde ya puedes ver el resultado, grandes y crecientes números de hombres están tan BERAGE con los mensajes descalificadores que han empezado a escucharlos. Muchos de nosotros hemos empezado a pensar y hemos concluido: “Tienen razón, yo si pienso con mi pene.” Eso no son noticias buenas para ustedes damas, porque el día en que los hombres dejen de pensar con sus penes, ustedes están jodidas de verdad.
De modo que mis primeras sugerencias para ustedes son las siguientes:
1) Vuélvete lo suficientemente inteligente para reconocer algo bueno cuando lo vez.
2) Usa aquello que usas estás más dotada para usar: “El interés por ti misma” y mira a este asunto con realismo.
Yo ya he cubierto el material sobre incentivos para el trabajo gratis por aceptar el estado natural de las cosas, sin embargo hay otra ventaja la cual tal vez nunca consideraste, esto puede ayudarte a no ser tan psicótica. Así como tantas otras cosas de los hombres por las que te gusta quejarte, esto requiere que tu aceptes al mismo tiempo dos conjuntos de creencias opuestas. Cuando lamentas a los hombres que piensan con su pene y continúas usándolos como un parásito, terminas en un estado mental que siempre te mantendrá en conflicto. Puede que creas que como mujer puedes cambiar tus creencias para adaptarte a la situación con la misma facilidad con las que un hombre cambia la carnada en un bote de pesca, sin embargo la locura resultante es inevitable y también lo es el estado de insatisfacción permanente.
No puedes depender de algo a lo que odias y al mismo tiempo ser feliz y cuerda. Ese hecho está tan programado como la sexualidad humana, de modo que te quedan sólo tres opciones:
1) Como te he mencionado, elimina el odio y acepta la realidad. Todo lo que tienes que hacer es aceptar que eres débil y dependes de los hombres y que tu valor está mayormente medido por el tamaño de tus senos. Tan sólo debes de llevar a tu ira a algo que no sean los hombres de los que dependes para que te cuiden, ellos no escogieron la forma de ser de la biología al igual que tú.
2) Puedes seguir estando loca e infeliz. Esa será la elección de la mayoría de ustedes. Esas no se merecen otra palabra mía.
3) Esto es para el pequeño grupo de ustedes que si sean capaces de vencer a la programación biológica, dejen la dependencia. Yo sé que es muy poco probable ¿Cierto? Sin embargo es una opción, todo lo que se necesita es que encuentres tu bolso cuando llegue el cheque de la cena, que aprendas a cambiar una llanta y pedir a una caja de herramientas en lugar de joyería como regalo de cumpleaños. Yo sé que difícilmente parece algo romántico, sin embargo podrías aprender que el romance de verdad no es algo que un hombre se saca del bolsillo. Y lo que vas a descubrir al ir en esta dirección es que el deseo de ser amada por quien eres y respetada por tu mente va a dejar de ser tragado por el hecho de ser un ancla alrededor del cuello de un hombre y ser una compañera que crece a través de su vida. Todo lo que debes de hacer es dejar de pensar con tu cerebro chiquito y empezar a pensar con el grande.
Y eso damas y caballeros, es el final de esta visita del Doctor Paul y el final de este episodio de una voz para los hombres. Recuerden todos a la Universidad de Wagner este miércoles, tienes que estar ahí y nos vemos la próxima vez.
¿Saben algo Damas? En un mundo de mujeres, las quejas a medias respecto de los hombres pasan de un lado a otro como si fuesen marihuana en un concierto de Led Zeppelin a principios de los 70s, la mayoría de estas tienen el mismo resultado neto y capacidad cognitiva, la marihuana te hace estúpido y la misandria te hace estúpida y muy enojada.
Sin embargo hay una de esas quejas que si está basada en algo de realidad y ahora me gustaría compartirla con las más furiosas entre ustedes: “Los hombres piensan con sus penes”, es bastante cierto, cuando se trata de mujeres, estamos hechos de esa forma. Cuando te conocemos, primero medimos la parte de tu cuerpo de nuestra preferencia y después chequeamos el resto del terreno. Nos preguntamos qué es lo que si estás dispuesta a hacer en la cama, qué tan lejos vas a ir antes de preguntarnos cual es tu apellido.
Si no eres lo que buscamos, sexualmente hablando, hacemos un poco de charla, sin embargo empezamos a planear una ruta de escape mientras sonreímos y asentimos con la cabeza a lo que sea que tú estés diciendo.
Si estamos atraídos a ti, entonces de una forma u otra, todo lo que hacemos o decimos está destinado a poner los asuntos de forma horizontal. Eso es solo la mitad de la película y quiero que escuchen esto con mucha atención damas: porque tu no eres diferente en lo más mínimo, porque tu piensas con tus ovarios.
Tú miras al éxito y al poder de un hombre de la misma manera en la que él te mira tus tetas. Tú te preguntas que es lo que él puede hacer con su billetera de la misma forma en la que el se pregunta que puedes hacer con tu boca.
Te guste o no, el comportamiento humano está programado hacia estrategias reproductivas que están enraizadas en nuestra supervivencia como especie y es algo en lo cual todos debemos de luchar para tener algún tipo de control. Si damas, eso las incluye a ustedes y no princesa, tú no eres la excepción.
De modo que cuando se trata de los hombres, estarías mejor si los estudias con inteligencia que al jugar a ser la jueza Judy. Si lo piensas, no es una mala idea darte a ti misma una mirada.
Cuando se trata de ver como los hombres y las mujeres se evalúan mutuamente, las cosas son de la forma de en la que son, enójate con Dios o con Darwin si prefieres, pero no te quejes al respecto, esto no nos hace defectuosos. La verdad es que tú no estarías escuchando esto si las cosas no fuesen como son, porque de no ser así, los homo sapiens hubiesen sido otro callejón sin salida evolutivo. La verdad sea dicha, esto trae mucho más problemas para los hombres que para las mujeres. De modo que si buscas simpatía respecto de este problema, por favor pídela en otra parte.
En realidad, en lugar de estar enojada, deberías de estar agradecida. Si es que los hombres pensasen con cualquier otra cosa, que no fuese sus penes, el 98% de ellos no te daría ni la hora. Es decir ¿Por qué razón un hombre te daría cualquier tipo de atención si no fuese por el prospecto de tener sexo contigo? ¿Acaso por tu personalidad? ¿Tu compañía? ¿Intereses mutuos? Por favor. Seamos realistas por favor damas.
Piensen en cada vez que un hombre te ha pagado por la cena, te ha comprado flores, dulces, joyas, te ha llevado de vacaciones, te ha pagado las cuentas, cargado tus cosas, reparado tu auto o arreglar cualquiera de esas otras cositas en tu vida con partes móviles que parece que se escapan de tu entendimiento. Ahora, saquemos de la ecuación a tu vagina, puedes despedirte de todo eso.
Si piensas que esto no es cierto, mira al como se tratan los hombres el uno al otro. La mayoría de los hombres sólo tienen dos palabras para todo aquel que no está dispuesto a cargar con su esfuerzo propio en la vida: “Nos Vemos.” Eso es lo que obtendrás de un hombre si es que no tienes una vagina.
Seamos todavía más realistas, por supuesto que tú ya sabes todo esto ¿No es así? Es por eso que tú gastas millones al año en cosméticos, ropa nueva, tetas falsas y cosas de ese estilo. Antes de que digas esa basura de que: “Yo hago esto para mí” y otras tonterías, ya basta. Guarda esos comentarios para tus amigas, ellas necesitan que refuerces sus ilusiones más de lo que yo necesito que insultes mi inteligencia.
Aquí está el problema: el hecho de que los hombres piensen con el pene y que tú juegues con eso, siempre ha sido un buen acuerdo para ti. Estoy seguro que puedes ver que la biología te ha dado la tarjeta de platino del pase para salir de la cárcel. Si tan sólo la usas con un poquito de dignidad, se va a pasar esta tarjeta a tu hija y a sus hijas, por siempre y para siempre, aleluya.
Deberías de pensar en el impacto a largo plazo de hipócritamente descalificar a los hombres por sus inclinaciones naturales, incluso cuando tú las explotas. De hecho desde ya puedes ver el resultado, grandes y crecientes números de hombres están tan BERAGE con los mensajes descalificadores que han empezado a escucharlos. Muchos de nosotros hemos empezado a pensar y hemos concluido: “Tienen razón, yo si pienso con mi pene.” Eso no son noticias buenas para ustedes damas, porque el día en que los hombres dejen de pensar con sus penes, ustedes están jodidas de verdad.
De modo que mis primeras sugerencias para ustedes son las siguientes:
1) Vuélvete lo suficientemente inteligente para reconocer algo bueno cuando lo vez.
2) Usa aquello que usas estás más dotada para usar: “El interés por ti misma” y mira a este asunto con realismo.
Yo ya he cubierto el material sobre incentivos para el trabajo gratis por aceptar el estado natural de las cosas, sin embargo hay otra ventaja la cual tal vez nunca consideraste, esto puede ayudarte a no ser tan psicótica. Así como tantas otras cosas de los hombres por las que te gusta quejarte, esto requiere que tu aceptes al mismo tiempo dos conjuntos de creencias opuestas. Cuando lamentas a los hombres que piensan con su pene y continúas usándolos como un parásito, terminas en un estado mental que siempre te mantendrá en conflicto. Puede que creas que como mujer puedes cambiar tus creencias para adaptarte a la situación con la misma facilidad con las que un hombre cambia la carnada en un bote de pesca, sin embargo la locura resultante es inevitable y también lo es el estado de insatisfacción permanente.
No puedes depender de algo a lo que odias y al mismo tiempo ser feliz y cuerda. Ese hecho está tan programado como la sexualidad humana, de modo que te quedan sólo tres opciones:
1) Como te he mencionado, elimina el odio y acepta la realidad. Todo lo que tienes que hacer es aceptar que eres débil y dependes de los hombres y que tu valor está mayormente medido por el tamaño de tus senos. Tan sólo debes de llevar a tu ira a algo que no sean los hombres de los que dependes para que te cuiden, ellos no escogieron la forma de ser de la biología al igual que tú.
2) Puedes seguir estando loca e infeliz. Esa será la elección de la mayoría de ustedes. Esas no se merecen otra palabra mía.
3) Esto es para el pequeño grupo de ustedes que si sean capaces de vencer a la programación biológica, dejen la dependencia. Yo sé que es muy poco probable ¿Cierto? Sin embargo es una opción, todo lo que se necesita es que encuentres tu bolso cuando llegue el cheque de la cena, que aprendas a cambiar una llanta y pedir a una caja de herramientas en lugar de joyería como regalo de cumpleaños. Yo sé que difícilmente parece algo romántico, sin embargo podrías aprender que el romance de verdad no es algo que un hombre se saca del bolsillo. Y lo que vas a descubrir al ir en esta dirección es que el deseo de ser amada por quien eres y respetada por tu mente va a dejar de ser tragado por el hecho de ser un ancla alrededor del cuello de un hombre y ser una compañera que crece a través de su vida. Todo lo que debes de hacer es dejar de pensar con tu cerebro chiquito y empezar a pensar con el grande.
Y eso damas y caballeros, es el final de esta visita del Doctor Paul y el final de este episodio de una voz para los hombres. Recuerden todos a la Universidad de Wagner este miércoles, tienes que estar ahí y nos vemos la próxima vez.
viernes, 4 de junio de 2010
Ir a la guerra con las mujeres parte 2
Hola a todos, aquí está Paul Elam otra vez con una voz para los hombres y la parte dos de mi charla respecto a “Ir a la guerra con las mujeres” y voy a continuar en donde me quedé y esta es en verdad la parte buena.
Si esto sucede a gran escala en el futuro cercano o no, la práctica de tratar a las mujeres como iguales absolutos puede traer cosas buenas a los hombres que lo hagan. No he tomado responsabilidad financiera por una mujer en mucho, mucho tiempo, en realidad desde aquella cita. No me ha detenido de tener sexo ni me ha evitado la compañía femenina cada vez que la quiero. El resultado es que yo ya no siento que la mujer es un ancla financiera al rededor de mi cuello, no les voy a permitir serlo. Hay mujeres que van a cargar su peso financiero, tan sólo tienes que desafiarlas de entre la mayoría de sanguijuelas, para llegar a esas mujeres, sin embargo estas mujeres si existen.
Les voy a dar un secreto de la profesión: en términos de obtener satisfacción sexual, hay muchas mujeres quienes saldrán con hombres que paguen sus cuentas, que las llenarán de regalos y ellas después los botarán para arrastrarse a las sábanas de un tipo quien no gastará un centavo en ellas, porque es el tipo cuya indiferencia a su basura de princesa, las calienta hasta sacarles humo.
Permítanme ilustrar esto un poco más.
Hace muchos años, después de un divorcio, estaba en la encrucijada de mi vida. Incluso después de un periodo de lamentaciones me sentía incómodo con las citas y estaba muy inseguro respecto a las mujeres. De repente se me ocurrió, a los 36 años de edad que yo no quería hacer cosas con mujeres de la forma en la que las había hecho antes. Como cualquier hombre normal, quería una conexión con una mujer, quería sexo, pero me había dado cuenta que seguir mis instintos naturales al respecto siempre me había llevado a muchas dificultades y a mucho drama.
De modo que empecé a preguntarme, por primera vez en mi vida: “¿Que tienen ciertos hombres que los diferencia a los ojos de las mujeres?, ¿Por qué algunos tipos, incluso los que no tienen dinero o buen aspecto, siempre parecen tener mujeres a su alrededor?, ¿Por que otros tipos, los que buenos trabajos y buen aspecto tipos muy caballeroso, siempre parecen quedarse parados con un montón de flores marchitándose en sus manos mientras que las mujeres de sus deseos salta como una puta en una Harley de un tipo al que parece que no le importa una mierda si ella se va o viene?”
Por supuesto la respuesta estaba justo en frente mío, la respuesta era, a pesar de mi lógica que me gritaba que no era así, que el tipo en la Harley no le importaba una mierda. “Era su indiferencia lo que hacía la diferencia.”
De modo que sin nada que perder y habiendo encontrado una nueva determinación para cambiar mi vida, me puse a perseguir esa diferencia y terminé pateándome por no haberlo hecho antes.
En resumen esto es lo que hice: “Me uní a un club social, no importa cual hay miles de esos. El punto es que esta gente se reunía a parrandear con frecuencia regular. Esta vez, en lugar de escanear al grupo en busca de una mujer a la cual me interesase y tratar de agarrar su atención, simplemente fui allá e interactué con la gente como si todos fuesen hombres. Si, me escuchaste correctamente, traté a las mujeres más o menos como trataba a los hombres, no mostré ningún interés sexual en ellas, ni siquiera un poquito. Llegaba tarde a los eventos y me iba temprano, actué con confianza absoluta, incluso cuando no me sentía así. Deje claro muchas veces, mientras hablaba con mujeres, que tenía algo más, incluso que otra mujer llamaba mi atención y después les decía ‘disculpe’ y me iba a hacer la otra cosa, sin importar lo que fuese, siempre y cuando ellas no estuviesen involucradas. También cargaba un aura de preocupación, como si siempre había otra persona con la que yo quería estar, para afianzar esto, miraba mi reloj como si estuviese preocupado por la hora con muy regularmente.
Después de unas pocas semanas de esto, una mujer por la cual yo si estaba interesado secretamente, me detuvo en mi salida de un evento. Estábamos en un club ruidoso, de modo que ella tuvo que inclinarse y hablar a mi oído y claramente presionó sus tetas en mi pecho mientras hablaba. ‘Siempre te vas’ me dijo. Y yo sabía en ese momento que la tenía. Inventé alguna tontería de estar ocupado, pero le dije que la vería la próxima vez, mientras al mismo tiempo le ponía mi mano en su culo. La próxima vez se fue a casa conmigo y lo que pasó a continuación fue todavía más sorprendente: ‘desde ese momento en adelante, las mujeres de ese grupo en particular se alineaban no para tener citas conmigo, sino para tener sexo conmigo.’
Incluso, una de ellas se me acercó en otro evento y me dijo ‘¿Cuando es mi turno?’’
Chicos, yo no estoy jactándome de mis éxitos. Aquí hay algo muy valioso para los hombres y para los activistas por los derechos de los hombres.
“Al removerme de buscar la atención de las mujeres, la obtuve”
Pero mucho más importante es que yo cambié las dinámicas de poder entre las mujeres y yo. En lugar de yo escoger a una mujer y tratar de descifrar como obtener su atención, todas ellas me estaban escogiendo a mí y trataban de obtener mi atención.
Y eso amigos míos es mucho más importante que obtener vaginas. Se trata de entender que por eones, los hombres han jugado el juego del apareamiento al actuar como focas entrenadas balanceando bolas sobre sus narices y aplaudiendo sus aletas, esperando que les lancen un pedazo de pescado. Y una vez que obtienen ese pescado, hacen todo lo que pueden para asegurarse que el pescado siga viniendo de la misma fuente.
Finalmente este es el poder de las mujeres en nuestra sociedad feminazi. Puesto que si los hombres no se ponen a buscar ese pedacito de pescado muerto, si sus canastas estuviesen llenas sin tener que trabajar por ellas, no sucedería nada de esta basura por la que peleamos en el movimiento de los hombres.
Las feministas están en lo correcto en su acercamiento a ganar poder: “Todas las políticas son personales.” Es el escenario principal de su movimiento y la vergüenza es una herramienta tan efectiva para cerrarle la boca a los hombres mientras ellas debilitan todo lo que se vé.
En la portada de mi página Web, dice con letras grandes “Supón que hay una guerra de géneros y que los hombres se presentan”.
Pues dicha sea la verdad no existe una forma más poderosa para que los hombres se presenten que en reversar el flujo de poder que va hacia las mujeres y dirigirlo hacia los hombres. De hecho hay un nombre para eso, ganando popularidad creciente entre la literatura masculina, se llama GAME. En este momento estoy escribiendo un libro al respecto y espero haber terminado en unos cuantos meses, espero que unos pocos de ustedes lo compre.
El miedo al rechazo es el núcleo de la identidad del mangina. Es la fuerza motivadora que explica porque los hombres se indignan cuando otros hombres critican al feminismo. Y en ese sentido son ellos los que son puras vaginas y no yo.
De hecho al pasar del tiempo y experimenté todo el poder sexual que pudiese imaginar, le puse todavía menos esfuerzo en las mujeres. Pero el hecho es que muchos hombres se alejan del movimiento por los derechos de los hombres, a pesar que saben que es justo, porque ellos tienen miedo al rechazo de las mujeres que imaginan que van a aparecer en el futuro.
Voy a llegar al punto de decir, que si ese miedo al rechazo no existiese, ya seríamos el movimiento político dominante en la cultura occidental.
De modo que en verdad espero animar a otros hombres y a los activistas por los derechos de los hombres a que hablen respecto de GAME y que aprendan al respecto.
Enfrentémoslo, a los hombres les interesa atraer y acostarse con mujeres, así es como fuimos diseñados o como a algunos les gusta decir “Así evolucionamos nuestros seres.”
Si el hombre promedio supiese que puede acostarse abierta y públicamente y pelear contra la basura feminazi al mismo tiempo ¿que crees que lo va a detener de hacerlo? Y no existe mejor forma de hacerlo, que forzar a la igualdad real en las mujeres en toda forma posible, incluyendo una nueva propiedad del ritual de apareamiento.
Y espero mis amigos activistas por los derechos de los hombres, que estén interesados en esta idea como sujeto de estudio porque planeo dedicarle mucha atención en el futuro.
Y eso concluye mi video de dos partes respecto a Ir a la guerra con las mujeres, espero que lo hayan disfrutado y que no los haya perdido en todo el dialogo circuitoso.
Hasta la próxima vez, cuídense.
Si esto sucede a gran escala en el futuro cercano o no, la práctica de tratar a las mujeres como iguales absolutos puede traer cosas buenas a los hombres que lo hagan. No he tomado responsabilidad financiera por una mujer en mucho, mucho tiempo, en realidad desde aquella cita. No me ha detenido de tener sexo ni me ha evitado la compañía femenina cada vez que la quiero. El resultado es que yo ya no siento que la mujer es un ancla financiera al rededor de mi cuello, no les voy a permitir serlo. Hay mujeres que van a cargar su peso financiero, tan sólo tienes que desafiarlas de entre la mayoría de sanguijuelas, para llegar a esas mujeres, sin embargo estas mujeres si existen.
Les voy a dar un secreto de la profesión: en términos de obtener satisfacción sexual, hay muchas mujeres quienes saldrán con hombres que paguen sus cuentas, que las llenarán de regalos y ellas después los botarán para arrastrarse a las sábanas de un tipo quien no gastará un centavo en ellas, porque es el tipo cuya indiferencia a su basura de princesa, las calienta hasta sacarles humo.
Permítanme ilustrar esto un poco más.
Hace muchos años, después de un divorcio, estaba en la encrucijada de mi vida. Incluso después de un periodo de lamentaciones me sentía incómodo con las citas y estaba muy inseguro respecto a las mujeres. De repente se me ocurrió, a los 36 años de edad que yo no quería hacer cosas con mujeres de la forma en la que las había hecho antes. Como cualquier hombre normal, quería una conexión con una mujer, quería sexo, pero me había dado cuenta que seguir mis instintos naturales al respecto siempre me había llevado a muchas dificultades y a mucho drama.
De modo que empecé a preguntarme, por primera vez en mi vida: “¿Que tienen ciertos hombres que los diferencia a los ojos de las mujeres?, ¿Por qué algunos tipos, incluso los que no tienen dinero o buen aspecto, siempre parecen tener mujeres a su alrededor?, ¿Por que otros tipos, los que buenos trabajos y buen aspecto tipos muy caballeroso, siempre parecen quedarse parados con un montón de flores marchitándose en sus manos mientras que las mujeres de sus deseos salta como una puta en una Harley de un tipo al que parece que no le importa una mierda si ella se va o viene?”
Por supuesto la respuesta estaba justo en frente mío, la respuesta era, a pesar de mi lógica que me gritaba que no era así, que el tipo en la Harley no le importaba una mierda. “Era su indiferencia lo que hacía la diferencia.”
De modo que sin nada que perder y habiendo encontrado una nueva determinación para cambiar mi vida, me puse a perseguir esa diferencia y terminé pateándome por no haberlo hecho antes.
En resumen esto es lo que hice: “Me uní a un club social, no importa cual hay miles de esos. El punto es que esta gente se reunía a parrandear con frecuencia regular. Esta vez, en lugar de escanear al grupo en busca de una mujer a la cual me interesase y tratar de agarrar su atención, simplemente fui allá e interactué con la gente como si todos fuesen hombres. Si, me escuchaste correctamente, traté a las mujeres más o menos como trataba a los hombres, no mostré ningún interés sexual en ellas, ni siquiera un poquito. Llegaba tarde a los eventos y me iba temprano, actué con confianza absoluta, incluso cuando no me sentía así. Deje claro muchas veces, mientras hablaba con mujeres, que tenía algo más, incluso que otra mujer llamaba mi atención y después les decía ‘disculpe’ y me iba a hacer la otra cosa, sin importar lo que fuese, siempre y cuando ellas no estuviesen involucradas. También cargaba un aura de preocupación, como si siempre había otra persona con la que yo quería estar, para afianzar esto, miraba mi reloj como si estuviese preocupado por la hora con muy regularmente.
Después de unas pocas semanas de esto, una mujer por la cual yo si estaba interesado secretamente, me detuvo en mi salida de un evento. Estábamos en un club ruidoso, de modo que ella tuvo que inclinarse y hablar a mi oído y claramente presionó sus tetas en mi pecho mientras hablaba. ‘Siempre te vas’ me dijo. Y yo sabía en ese momento que la tenía. Inventé alguna tontería de estar ocupado, pero le dije que la vería la próxima vez, mientras al mismo tiempo le ponía mi mano en su culo. La próxima vez se fue a casa conmigo y lo que pasó a continuación fue todavía más sorprendente: ‘desde ese momento en adelante, las mujeres de ese grupo en particular se alineaban no para tener citas conmigo, sino para tener sexo conmigo.’
Incluso, una de ellas se me acercó en otro evento y me dijo ‘¿Cuando es mi turno?’’
Chicos, yo no estoy jactándome de mis éxitos. Aquí hay algo muy valioso para los hombres y para los activistas por los derechos de los hombres.
“Al removerme de buscar la atención de las mujeres, la obtuve”
Pero mucho más importante es que yo cambié las dinámicas de poder entre las mujeres y yo. En lugar de yo escoger a una mujer y tratar de descifrar como obtener su atención, todas ellas me estaban escogiendo a mí y trataban de obtener mi atención.
Y eso amigos míos es mucho más importante que obtener vaginas. Se trata de entender que por eones, los hombres han jugado el juego del apareamiento al actuar como focas entrenadas balanceando bolas sobre sus narices y aplaudiendo sus aletas, esperando que les lancen un pedazo de pescado. Y una vez que obtienen ese pescado, hacen todo lo que pueden para asegurarse que el pescado siga viniendo de la misma fuente.
Finalmente este es el poder de las mujeres en nuestra sociedad feminazi. Puesto que si los hombres no se ponen a buscar ese pedacito de pescado muerto, si sus canastas estuviesen llenas sin tener que trabajar por ellas, no sucedería nada de esta basura por la que peleamos en el movimiento de los hombres.
Las feministas están en lo correcto en su acercamiento a ganar poder: “Todas las políticas son personales.” Es el escenario principal de su movimiento y la vergüenza es una herramienta tan efectiva para cerrarle la boca a los hombres mientras ellas debilitan todo lo que se vé.
En la portada de mi página Web, dice con letras grandes “Supón que hay una guerra de géneros y que los hombres se presentan”.
Pues dicha sea la verdad no existe una forma más poderosa para que los hombres se presenten que en reversar el flujo de poder que va hacia las mujeres y dirigirlo hacia los hombres. De hecho hay un nombre para eso, ganando popularidad creciente entre la literatura masculina, se llama GAME. En este momento estoy escribiendo un libro al respecto y espero haber terminado en unos cuantos meses, espero que unos pocos de ustedes lo compre.
El miedo al rechazo es el núcleo de la identidad del mangina. Es la fuerza motivadora que explica porque los hombres se indignan cuando otros hombres critican al feminismo. Y en ese sentido son ellos los que son puras vaginas y no yo.
De hecho al pasar del tiempo y experimenté todo el poder sexual que pudiese imaginar, le puse todavía menos esfuerzo en las mujeres. Pero el hecho es que muchos hombres se alejan del movimiento por los derechos de los hombres, a pesar que saben que es justo, porque ellos tienen miedo al rechazo de las mujeres que imaginan que van a aparecer en el futuro.
Voy a llegar al punto de decir, que si ese miedo al rechazo no existiese, ya seríamos el movimiento político dominante en la cultura occidental.
De modo que en verdad espero animar a otros hombres y a los activistas por los derechos de los hombres a que hablen respecto de GAME y que aprendan al respecto.
Enfrentémoslo, a los hombres les interesa atraer y acostarse con mujeres, así es como fuimos diseñados o como a algunos les gusta decir “Así evolucionamos nuestros seres.”
Si el hombre promedio supiese que puede acostarse abierta y públicamente y pelear contra la basura feminazi al mismo tiempo ¿que crees que lo va a detener de hacerlo? Y no existe mejor forma de hacerlo, que forzar a la igualdad real en las mujeres en toda forma posible, incluyendo una nueva propiedad del ritual de apareamiento.
Y espero mis amigos activistas por los derechos de los hombres, que estén interesados en esta idea como sujeto de estudio porque planeo dedicarle mucha atención en el futuro.
Y eso concluye mi video de dos partes respecto a Ir a la guerra con las mujeres, espero que lo hayan disfrutado y que no los haya perdido en todo el dialogo circuitoso.
Hasta la próxima vez, cuídense.
Ir a la guerra con las mujeres parte 1
Hola a todos, aquí está Paul Elam con otro mensaje de una voz para los hombres. Primero que todo me debo de disculpar por lo que va a ser un video largo video en dos partes. Voy a andar un poco, espero que sea en la tradición del “Caldero Andante” de comentarios no políticamente correctos de Bernard Chapin. Sin embargo, espero que no los distraiga demasiado.
También quiero dar mi agradecimiento al subscriptor HHFLURY, espero haberlo pronunciado bien, quien hizo un comentario a mi video “Hora de Abortar La Paternidad a Voluntad” y si no lo has visto, deberías para que tengas una idea más clara de lo que se va a hablar aquí.
El punto que él hizo fue uno importante “Que no deberíamos dejar que nuestros brazos caigan y aceptar que no hay nada que podamos hacer respecto a la cultura feminazi en la que vivimos” en ese comentario asumo que el estaba hablando a mi petición de derechos reproductivos para los hombres como una respuesta derrotista al dominio de las mujeres sobre la reproducción humana, el cual es un mandato de la ginecocracia.
Ese es un muy buen punto, porque en el desarrollo del movimiento de los hombres seguimos debatiendo si es que queremos abrazar la masculinidad tradicional o si escogemos redefinir a la masculinidad en una forma en la que refleje valores diferentes que estén de acuerdo a un orden mundial socio-sexual nuevo.
El hecho es, y por hecho me refiero a mi opinión, que si quieres regresar a valores tradicionales o si prefieres redefinir a la masculinidad en una era nueva, el camino para llegar allá es más o menos el mismo, los hombres deben de enfrentarse a las mujeres en un nivel muy personal y regresarles la pelea en la guerra de géneros. Y la única manera lógica de hacerlo es permitirle a las mujeres sentir el peso total de la igualdad en toda su fealdad.
Es como abrir la puerta para que la feminazi entre en la cámara de gases que ella hizo para ti y lo hacemos al reconocer que aferrarse sólo al pasado no es un movimiento sino que es un status quo sin recompenzas en el mejor de los casos y en el peor de los casos es un estancamiento que resulta en vulnerabilidades ridiculas, las cuales han sido senaladas por los activistas por los derechos de los hombres desde que el movimiento ha existido.
De modo que ofrezco que cualquier movimiento para hombres, por la definición misma de la palabra se trata de que los hombres cambien drásticamente. La pregunta es ¿Qué es lo que vamos a cambiar? Y ¿Cómo lo lograremos?
Probablemente me habrás oído decir varias veces en mis videos que: “Si queremos saber si es que las mujeres realmente quieren igualdad, el mejor camino para lograrlo es dárselas”. Permítanme rehacer esa frase de una forma un poco diferente: “La mejor forma de probar si es que la mayoría de las mujeres no pueden manejar el peso y la responsabilidad de la igualdad, es dársela”
Lo que hacemos ahora es un juego totalmente falso, miramos a la mayoría de las mujeres y a más de un hombre hacer mucho ruido respecto a como abrazan la causa de la igualdad entre los sexos y después miramos a esa misma gente presionar por ideas sociales, programas de gobierno, leyes draconianas que demuestran que las mujeres como grupo no pueden competir sin que los hombres les den una ventaja.
El problema es que la sociedad, tu sociedad está acostumbrada a negar todo esto. De modo que en mi opinión el verdadero trabajo de un activista por los derechos de los hombres es exponer esta mentira en una forma en la que la gente sienta las cosas en un nivel muy personal.
El caso a tratar, ocurrió hace muchos años atrás. Conocí a una mujer a través de un amigo mutuo. Hablamos por teléfono algunas veces y decidimos que iríamos a cenar en una cita. Resultó ser una experiencia típica de la época, después de unos cuantos minutos de estar plantado en el restauran, ella me dijo en al menos dos formas diferentes que el hecho de que ella saliese conmigo no significaba que íbamos a tener sexo. Los 45 minutos siguientes se los pasó hablando cosas malas de sus ex novios y diciéndome que ella no necesita de un hombre para nada. No era nada nuevo, era una prueba estándar femenino, diseñado para ver si ella podía ponerme en un estatus menor y para darle a ella deferencia y control.
Tan solo asentí con la cabeza y sonreí para seguir con el juego. Para el final de la cena, ella se había relajado un poco y se estaba riendo y la estaba pasando bien, entonces le dije al mesero que nos traiga cuentas separadas. Ella estaba indignada y no estoy exagerando, gritaba tan fuerte que la gente se volteaba a mirarla y por supuesto yo me limitaba a recordarle que ella no me necesitaba y que yo estaba apoyando su estado de independencia al insistir que fuésemos al estilo holandés. Después de todo yo no la había invitado a salir, habíamos decidido salir en forma mutua.
La parte realmente divertida es que ella no tenía el dinero para pagar su cuenta, de modo que tuvo que llamar a una amiga para que venga y le pague la rescate de este aprieto en el que se había metido. En otras palabras, ella me tuvo sentado en la cena, escuchando su mentira respecto a su independencia, sabiendo que ella no tenía el dinero para pagar su cuenta y ella esperaba que yo escuchase todo eso y que pagase la cuenta de todas formas.
Me sorprendí a mi mismo por hacer lo que hice, sin embargo fue mi primera lección respecto a mujeres que demuestra el que estoy haciendo aquí. No solo esta mujer no estaba preparada para cargar su parte con igualdad, ella también estaba indignada con la idea de que alguien esperase que ella cargase su parte. Y todo ese tiempo ella estaba jactándose de lo igual que era.
Ahora, imagina un mundo lleno de hombres que pidan cuentas separadas, incluso más imagina un mundo en el que los hombres lo hagan para que las mujeres en general ya no se sientan cómodas asumiendo que los hombres van a pagar. ¿Qué crees que pasaría con toda esa basura retórica de “Yo no necesito un hombre”? A la cual ya se han acostumbrado los hombres. Y llevemos esto un poco más lejos: ¿Qué pasaría con la tasa de embarazos no deseados y abortos si los hombres pudiesen e hiciesen alejarse cuando no quieren ser padres? ¿Cuántas vidas imaginas que se salvarían? ¿Cuántas mujeres verían su rol reproductivo con respeto y maldita humildad? A diferencia de ser capaz de agarrar el esperma y las finanzas de un hombre al mismo tiempo.
Podemos aplicar este tipo de pensamiento a muchas áreas. Hablemos de la pena de muerte por un momento, personalmente estoy en contra de ella o al menos estoy en contra de la pena de muerte hasta que sepamos que estamos matando a la persona correcta y estamos muy lejos de eso. Pero ¿Qué crees que pasaría a la pena de muerte si empezamos a darle la aguja a las mujeres con casi la frecuencia en la que se lo merecen? Las cámaras de la muerte se cerrarían de un día para otro.
¿Qué sucedería con todos esos escándalos respecto a las mujeres en el ejercito si la mitad de los ataúdes cubiertos por la bandera que regresan del medio oriente tuviesen el cuerpo desfigurado de una mujer adentro? ¿Qué sucedería con nuestra voluntad de ir a la guerra por las razones equivocadas?
¿Qué sucedería con el sentido de privilegios de las mujeres si, digamos el 30% de los hombres se rehúsan a tomar parte de cualquier acción caballerosa? Si los hombres se rehúsan completamente a hacer cualquier cosas por las mujeres por el simple hecho de que son mujeres. Creo que veríamos un cambio en la actitud colectiva de las mujeres tan grande que no te lo podrías imaginar.
El punto es que si quieres que las cosas cambien, la forma más eficiente de hacerlo es forzar a las mujeres a que carguen el peso que dicen ya estar cargando, pero que en realidad no lo cargan. El peso que debería de venir con los derechos modernos, pero que no fue así.
Hablando realisticamente no estamos en una posición para que esto suceda en el futuro cercano, hay demasiados manginas vendidos, hombres caballerosos, acolitadotes alfas y perros falderos betas.
Sin embargo el hecho es que nuestros números están creciendo y los números de ellos están decreciendo al pasar del tiempo. Y mientras los números de hombres, que no toleren cualquier basura que les llega de parte del espíritu de los tiempos feminazi, sea incrementalmente más grande, vamos a ver que suceden un par de cosas interesantes. En realidad ya lo estamos viendo.
Feminista se está volviendo una etiqueta cada vez menos bienvenida en círculos femeninos. También cada vez vemos a más mujeres mirar con nostalgia a los tiempos en los que los hombres eran hombres.
No puedo probarlo, pero apuesto a que esa puta falsa con la que tuve cena, va a tener más cuidado con su boca la próxima vez que salga. Hay algo respecto a cuidar tus palabras tiene un efecto decididamente maduro, incluso cuando no lo quieres.
Y eso es todo en la parte 1 de ir a la guerra con las mujeres, espero que sigas en la sintonía para la parte 2. Como siempre, espero que lo hayan disfrutado y nos vemos la próxima vez.
También quiero dar mi agradecimiento al subscriptor HHFLURY, espero haberlo pronunciado bien, quien hizo un comentario a mi video “Hora de Abortar La Paternidad a Voluntad” y si no lo has visto, deberías para que tengas una idea más clara de lo que se va a hablar aquí.
El punto que él hizo fue uno importante “Que no deberíamos dejar que nuestros brazos caigan y aceptar que no hay nada que podamos hacer respecto a la cultura feminazi en la que vivimos” en ese comentario asumo que el estaba hablando a mi petición de derechos reproductivos para los hombres como una respuesta derrotista al dominio de las mujeres sobre la reproducción humana, el cual es un mandato de la ginecocracia.
Ese es un muy buen punto, porque en el desarrollo del movimiento de los hombres seguimos debatiendo si es que queremos abrazar la masculinidad tradicional o si escogemos redefinir a la masculinidad en una forma en la que refleje valores diferentes que estén de acuerdo a un orden mundial socio-sexual nuevo.
El hecho es, y por hecho me refiero a mi opinión, que si quieres regresar a valores tradicionales o si prefieres redefinir a la masculinidad en una era nueva, el camino para llegar allá es más o menos el mismo, los hombres deben de enfrentarse a las mujeres en un nivel muy personal y regresarles la pelea en la guerra de géneros. Y la única manera lógica de hacerlo es permitirle a las mujeres sentir el peso total de la igualdad en toda su fealdad.
Es como abrir la puerta para que la feminazi entre en la cámara de gases que ella hizo para ti y lo hacemos al reconocer que aferrarse sólo al pasado no es un movimiento sino que es un status quo sin recompenzas en el mejor de los casos y en el peor de los casos es un estancamiento que resulta en vulnerabilidades ridiculas, las cuales han sido senaladas por los activistas por los derechos de los hombres desde que el movimiento ha existido.
De modo que ofrezco que cualquier movimiento para hombres, por la definición misma de la palabra se trata de que los hombres cambien drásticamente. La pregunta es ¿Qué es lo que vamos a cambiar? Y ¿Cómo lo lograremos?
Probablemente me habrás oído decir varias veces en mis videos que: “Si queremos saber si es que las mujeres realmente quieren igualdad, el mejor camino para lograrlo es dárselas”. Permítanme rehacer esa frase de una forma un poco diferente: “La mejor forma de probar si es que la mayoría de las mujeres no pueden manejar el peso y la responsabilidad de la igualdad, es dársela”
Lo que hacemos ahora es un juego totalmente falso, miramos a la mayoría de las mujeres y a más de un hombre hacer mucho ruido respecto a como abrazan la causa de la igualdad entre los sexos y después miramos a esa misma gente presionar por ideas sociales, programas de gobierno, leyes draconianas que demuestran que las mujeres como grupo no pueden competir sin que los hombres les den una ventaja.
El problema es que la sociedad, tu sociedad está acostumbrada a negar todo esto. De modo que en mi opinión el verdadero trabajo de un activista por los derechos de los hombres es exponer esta mentira en una forma en la que la gente sienta las cosas en un nivel muy personal.
El caso a tratar, ocurrió hace muchos años atrás. Conocí a una mujer a través de un amigo mutuo. Hablamos por teléfono algunas veces y decidimos que iríamos a cenar en una cita. Resultó ser una experiencia típica de la época, después de unos cuantos minutos de estar plantado en el restauran, ella me dijo en al menos dos formas diferentes que el hecho de que ella saliese conmigo no significaba que íbamos a tener sexo. Los 45 minutos siguientes se los pasó hablando cosas malas de sus ex novios y diciéndome que ella no necesita de un hombre para nada. No era nada nuevo, era una prueba estándar femenino, diseñado para ver si ella podía ponerme en un estatus menor y para darle a ella deferencia y control.
Tan solo asentí con la cabeza y sonreí para seguir con el juego. Para el final de la cena, ella se había relajado un poco y se estaba riendo y la estaba pasando bien, entonces le dije al mesero que nos traiga cuentas separadas. Ella estaba indignada y no estoy exagerando, gritaba tan fuerte que la gente se volteaba a mirarla y por supuesto yo me limitaba a recordarle que ella no me necesitaba y que yo estaba apoyando su estado de independencia al insistir que fuésemos al estilo holandés. Después de todo yo no la había invitado a salir, habíamos decidido salir en forma mutua.
La parte realmente divertida es que ella no tenía el dinero para pagar su cuenta, de modo que tuvo que llamar a una amiga para que venga y le pague la rescate de este aprieto en el que se había metido. En otras palabras, ella me tuvo sentado en la cena, escuchando su mentira respecto a su independencia, sabiendo que ella no tenía el dinero para pagar su cuenta y ella esperaba que yo escuchase todo eso y que pagase la cuenta de todas formas.
Me sorprendí a mi mismo por hacer lo que hice, sin embargo fue mi primera lección respecto a mujeres que demuestra el que estoy haciendo aquí. No solo esta mujer no estaba preparada para cargar su parte con igualdad, ella también estaba indignada con la idea de que alguien esperase que ella cargase su parte. Y todo ese tiempo ella estaba jactándose de lo igual que era.
Ahora, imagina un mundo lleno de hombres que pidan cuentas separadas, incluso más imagina un mundo en el que los hombres lo hagan para que las mujeres en general ya no se sientan cómodas asumiendo que los hombres van a pagar. ¿Qué crees que pasaría con toda esa basura retórica de “Yo no necesito un hombre”? A la cual ya se han acostumbrado los hombres. Y llevemos esto un poco más lejos: ¿Qué pasaría con la tasa de embarazos no deseados y abortos si los hombres pudiesen e hiciesen alejarse cuando no quieren ser padres? ¿Cuántas vidas imaginas que se salvarían? ¿Cuántas mujeres verían su rol reproductivo con respeto y maldita humildad? A diferencia de ser capaz de agarrar el esperma y las finanzas de un hombre al mismo tiempo.
Podemos aplicar este tipo de pensamiento a muchas áreas. Hablemos de la pena de muerte por un momento, personalmente estoy en contra de ella o al menos estoy en contra de la pena de muerte hasta que sepamos que estamos matando a la persona correcta y estamos muy lejos de eso. Pero ¿Qué crees que pasaría a la pena de muerte si empezamos a darle la aguja a las mujeres con casi la frecuencia en la que se lo merecen? Las cámaras de la muerte se cerrarían de un día para otro.
¿Qué sucedería con todos esos escándalos respecto a las mujeres en el ejercito si la mitad de los ataúdes cubiertos por la bandera que regresan del medio oriente tuviesen el cuerpo desfigurado de una mujer adentro? ¿Qué sucedería con nuestra voluntad de ir a la guerra por las razones equivocadas?
¿Qué sucedería con el sentido de privilegios de las mujeres si, digamos el 30% de los hombres se rehúsan a tomar parte de cualquier acción caballerosa? Si los hombres se rehúsan completamente a hacer cualquier cosas por las mujeres por el simple hecho de que son mujeres. Creo que veríamos un cambio en la actitud colectiva de las mujeres tan grande que no te lo podrías imaginar.
El punto es que si quieres que las cosas cambien, la forma más eficiente de hacerlo es forzar a las mujeres a que carguen el peso que dicen ya estar cargando, pero que en realidad no lo cargan. El peso que debería de venir con los derechos modernos, pero que no fue así.
Hablando realisticamente no estamos en una posición para que esto suceda en el futuro cercano, hay demasiados manginas vendidos, hombres caballerosos, acolitadotes alfas y perros falderos betas.
Sin embargo el hecho es que nuestros números están creciendo y los números de ellos están decreciendo al pasar del tiempo. Y mientras los números de hombres, que no toleren cualquier basura que les llega de parte del espíritu de los tiempos feminazi, sea incrementalmente más grande, vamos a ver que suceden un par de cosas interesantes. En realidad ya lo estamos viendo.
Feminista se está volviendo una etiqueta cada vez menos bienvenida en círculos femeninos. También cada vez vemos a más mujeres mirar con nostalgia a los tiempos en los que los hombres eran hombres.
No puedo probarlo, pero apuesto a que esa puta falsa con la que tuve cena, va a tener más cuidado con su boca la próxima vez que salga. Hay algo respecto a cuidar tus palabras tiene un efecto decididamente maduro, incluso cuando no lo quieres.
Y eso es todo en la parte 1 de ir a la guerra con las mujeres, espero que sigas en la sintonía para la parte 2. Como siempre, espero que lo hayan disfrutado y nos vemos la próxima vez.
Lo que las mujeres no escuchan
Esta es la cosa que me hace reír, más y más escuchas sobre el concepto de John Galt. Si no has oído hablar de eso, el concepto es trabajar menos, para pagar menos impuestos, es un análisis costo beneficio donde el tiempo libre se incrementa vale más que el retorno financiero después de impuestos y esto lleva a personas de grandes logros a tener menos y menos logros.
Concedo el hecho de que esto va a permitir que los padres pasen más tiempo con sus hijos, pero dudo mucho que ese haya sido el propósito. Dejando eso de lado, encuentro divertido que el mismo tipo de persona se sienta enfrentada a la idea de trabajar menos para evitar imposiciones punitivas, pierdan el propósito del porque el cual los hombres no se comprometen.
Mírenlo de esta forma, una relación es algo que se trabaja, todos lo saben y a veces el lugar de trabajo traer riesgos que van más allá de lo típico, como muerte o desfiguración. La gente que hace esos trabajos, escoge hacerlos debido a que la paga es más alta, de otra forma, nadie lo haría, es demasiado peligroso.
De modo que cuando hay mayor riesgo o hay un trabajo más duro y resulta en una recompensa más alta, los hombres darán un paso al frente y harán lo que es necesario. Los que siguen el camino de John Galt, lo hacen porque las recompensas se han disminuido al punto en el cual ya no es deseable seguir trabajando tan duro.
Aquí está la parte que hace reír, se aplican los mismos principios a las relaciones. De modo que mujeres, escuchen bien. Si desean seguir incrementando el costo de estar en una relación como por ejemplo, costo incremental de ruina o cualquier final potencial o cegado por acusaciones o llevado a los limpiadores por 18 años o abusado sin ninguna simpatía pública; van a encontrar menos y menos hombres interesados.
Demandar más de tus compañeros y simultáneamente demandar menos requerimientos a ustedes mismas, bueno, ustedes se están condenando una vejez solitaria en una casa llena de gatos. La parte que necesitan notar es que no importa ni un poquito que ni tu ni tus conocidas jamás harían ese tipo de cosas.
Lo que importa es que estas cosas no solo son posibles, algunas de ellas son estrategias legales. Tu silencio, tu aceptación de estas atrocidades es una analogía directa a la Alemania Nazi y a todos esos ciudadanos que dijeron e hicieron nada.
Si te gustan los hombres y quieres que tus relaciones regresen, entonces absolutamente debes de mirar al feminismo con objetividad. Pregunta por qué las cosas han llegado al punto en el que están, pregunta quien o que es responsable y pregunta quien se pone en el camino de los cambios para enfrentar los problemas que los hombres encaran. Verás a una feminista en el camino cada una de las veces.
Estas gentes, están destruyendo tus relaciones, tu familia, tu felicidad; todo por unos cuantos dólares y la emoción de decirle a otros que hacer. Están rechazando la felicidad por permitir a gentes perversas y narcisistas ganar dinero mientras destruyen la sociedad.
Oponte a ellas, di lo que piensas, sabiendo que hay otros que están de acuerdo contigo. Si amas a los hombres, si crees en la igualdad de géneros, si no vez ninguna razón para el odio y la demonización de los hombres, si tu quieres que tu hijo tenga tanto éxito como tu hija, si no puedes tolerar las injusticias a las que los hombres se enfrentan todos los días, por el simple hecho de que son hombres, entonces por amor de Dios, di algo.
Los activistas de los derechos de los hombres me dicen que no debería de ser tan vehemente en mis argumentos, que necesitamos enlistar a las mujeres y ser amables y blah, blah, blah. Yo pienso que eso es basura, pienso personalmente que las mujeres en general deberían de ser animadas a hablar y oponerse a las injusticias feministas, pero después de un periodo de concienciación, he llegado a creer que el silencio es apoyo.
De modo que ¿Cuál es la verdad? ¿A las mujeres les importan los hombres? O nos botan debajo de un bus. Creo que ya lo veremos.
Concedo el hecho de que esto va a permitir que los padres pasen más tiempo con sus hijos, pero dudo mucho que ese haya sido el propósito. Dejando eso de lado, encuentro divertido que el mismo tipo de persona se sienta enfrentada a la idea de trabajar menos para evitar imposiciones punitivas, pierdan el propósito del porque el cual los hombres no se comprometen.
Mírenlo de esta forma, una relación es algo que se trabaja, todos lo saben y a veces el lugar de trabajo traer riesgos que van más allá de lo típico, como muerte o desfiguración. La gente que hace esos trabajos, escoge hacerlos debido a que la paga es más alta, de otra forma, nadie lo haría, es demasiado peligroso.
De modo que cuando hay mayor riesgo o hay un trabajo más duro y resulta en una recompensa más alta, los hombres darán un paso al frente y harán lo que es necesario. Los que siguen el camino de John Galt, lo hacen porque las recompensas se han disminuido al punto en el cual ya no es deseable seguir trabajando tan duro.
Aquí está la parte que hace reír, se aplican los mismos principios a las relaciones. De modo que mujeres, escuchen bien. Si desean seguir incrementando el costo de estar en una relación como por ejemplo, costo incremental de ruina o cualquier final potencial o cegado por acusaciones o llevado a los limpiadores por 18 años o abusado sin ninguna simpatía pública; van a encontrar menos y menos hombres interesados.
Demandar más de tus compañeros y simultáneamente demandar menos requerimientos a ustedes mismas, bueno, ustedes se están condenando una vejez solitaria en una casa llena de gatos. La parte que necesitan notar es que no importa ni un poquito que ni tu ni tus conocidas jamás harían ese tipo de cosas.
Lo que importa es que estas cosas no solo son posibles, algunas de ellas son estrategias legales. Tu silencio, tu aceptación de estas atrocidades es una analogía directa a la Alemania Nazi y a todos esos ciudadanos que dijeron e hicieron nada.
Si te gustan los hombres y quieres que tus relaciones regresen, entonces absolutamente debes de mirar al feminismo con objetividad. Pregunta por qué las cosas han llegado al punto en el que están, pregunta quien o que es responsable y pregunta quien se pone en el camino de los cambios para enfrentar los problemas que los hombres encaran. Verás a una feminista en el camino cada una de las veces.
Estas gentes, están destruyendo tus relaciones, tu familia, tu felicidad; todo por unos cuantos dólares y la emoción de decirle a otros que hacer. Están rechazando la felicidad por permitir a gentes perversas y narcisistas ganar dinero mientras destruyen la sociedad.
Oponte a ellas, di lo que piensas, sabiendo que hay otros que están de acuerdo contigo. Si amas a los hombres, si crees en la igualdad de géneros, si no vez ninguna razón para el odio y la demonización de los hombres, si tu quieres que tu hijo tenga tanto éxito como tu hija, si no puedes tolerar las injusticias a las que los hombres se enfrentan todos los días, por el simple hecho de que son hombres, entonces por amor de Dios, di algo.
Los activistas de los derechos de los hombres me dicen que no debería de ser tan vehemente en mis argumentos, que necesitamos enlistar a las mujeres y ser amables y blah, blah, blah. Yo pienso que eso es basura, pienso personalmente que las mujeres en general deberían de ser animadas a hablar y oponerse a las injusticias feministas, pero después de un periodo de concienciación, he llegado a creer que el silencio es apoyo.
De modo que ¿Cuál es la verdad? ¿A las mujeres les importan los hombres? O nos botan debajo de un bus. Creo que ya lo veremos.
jueves, 3 de junio de 2010
Buscando una masculinidad nueva.
Mi buen amigo comeranas100 me ha enviado este video, está un poco más abajo. Antes de mostrárselos, deseo decirles algo.
En el pasado la masculinidad se trataba de proteger y proveer a otros, incluso llegando a hacer sacrificios para lograr esos objetivos.
La masculinidad moderna está en problemas, tal y como lo dice el video. Sin embargo mirar hacia el pasado no es tal vez la mejor opción.
En el pasado un hombre se definía como bueno, por su capacidad de sacrificar su felicidad personal por trabajar muy duro. Esto se hacía para proteger a las mujeres y que ellas disfruten de cuidar a los niños en el hogar.
La masculinidad del futuro no debe, bajo ninguna circunstancia, requerir que los hombres se sacrifiquen trabajando duro para mantener a sus mujeres. Un hombre de verdad trata de buscar virtudes, como la verdad y el honor. Recuerden que no hay honor en la esclavitud y en la servidumbre, incluso si las mujeres te aprueban. Ellas también aprueban a los perros guardianes que las protegen de los ladrones. ¿Acaso solo buscas aprobación en tu vida?
Este video, me preocupa por que tratan de mirar al pasado. Damas y caballeros, los hombres del pasado eran esclavos. Los hombres del futuro deben de ser libres de toda presión social, cada hombre debe de pensar en que camino quiere tomar en su vida.
La masculinidad del pasado es la razón por la cual la masculinidad del presente sufre. Las cosas han cambiado, el mundo es más seguro y las mujeres pueden trabajar, ya no necesitan a los hombres para sobrevivir, sin embargo los hombres todavía no hemos cambiado, necesitamos cambiar hacia el futuro y no de regreso al pasado.
Otra queja que tengo de este video es que no es lo suficientemente crítico con el feminismo, reconozcamos de una buena vez, que el feminismo moderno no se trata de igualdad, sino de privilegios sin responsabilidades y de venganza contra los hombres por crímenes cometidos hace siglos, por los cuales nosotros no tenemos ninguna culpa. En otras palabras, el feminismo moderno es una estupidez, se ha degenerado hasta convertirse en odio.
Vean este video, pero con ojo crítico. Las intenciones en general son buenas, pero falta mucho para que este tipo pueda señalarnos el camino.
En el pasado la masculinidad se trataba de proteger y proveer a otros, incluso llegando a hacer sacrificios para lograr esos objetivos.
La masculinidad moderna está en problemas, tal y como lo dice el video. Sin embargo mirar hacia el pasado no es tal vez la mejor opción.
En el pasado un hombre se definía como bueno, por su capacidad de sacrificar su felicidad personal por trabajar muy duro. Esto se hacía para proteger a las mujeres y que ellas disfruten de cuidar a los niños en el hogar.
La masculinidad del futuro no debe, bajo ninguna circunstancia, requerir que los hombres se sacrifiquen trabajando duro para mantener a sus mujeres. Un hombre de verdad trata de buscar virtudes, como la verdad y el honor. Recuerden que no hay honor en la esclavitud y en la servidumbre, incluso si las mujeres te aprueban. Ellas también aprueban a los perros guardianes que las protegen de los ladrones. ¿Acaso solo buscas aprobación en tu vida?
Este video, me preocupa por que tratan de mirar al pasado. Damas y caballeros, los hombres del pasado eran esclavos. Los hombres del futuro deben de ser libres de toda presión social, cada hombre debe de pensar en que camino quiere tomar en su vida.
La masculinidad del pasado es la razón por la cual la masculinidad del presente sufre. Las cosas han cambiado, el mundo es más seguro y las mujeres pueden trabajar, ya no necesitan a los hombres para sobrevivir, sin embargo los hombres todavía no hemos cambiado, necesitamos cambiar hacia el futuro y no de regreso al pasado.
Otra queja que tengo de este video es que no es lo suficientemente crítico con el feminismo, reconozcamos de una buena vez, que el feminismo moderno no se trata de igualdad, sino de privilegios sin responsabilidades y de venganza contra los hombres por crímenes cometidos hace siglos, por los cuales nosotros no tenemos ninguna culpa. En otras palabras, el feminismo moderno es una estupidez, se ha degenerado hasta convertirse en odio.
Vean este video, pero con ojo crítico. Las intenciones en general son buenas, pero falta mucho para que este tipo pueda señalarnos el camino.
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