martes, 18 de septiembre de 2012

No Te Metas Con La Policía



Por John The Other

La semana pasada, Paul me envió un link de un vídeo de youtube que mostraba a un hombre joven intentando grabar un vídeo, preguntándole a un policía una pregunta sobre ataques innecesarios. El oficial inmediatamente le puso esposas al joven. Usando el cargo ficticio de que él estaba “interfiriendo una investigación policial.”


Esto era obviamente un abuso del poder policial, pero también fue algo estúpido. El policía sabía que estaba siendo grabado – pero se comportó como un individuo borracho con poder pareció olvidar su ética y rápidamente fue puesto en youtube. Pueden ver el vídeo aquí.


La frecuencia con la que el público graba los abusos policiales a civiles sin ninguna justificación aparente se está incrementando. Es tan común el día de hoy que se ha convertido en ruido normal. También es un fenómeno que está creciendo. Es algo que está eliminando injustificadamente los derechos civiles de individuos sin ninguna razón aparente, aparte de ser una demostración de poder. A veces incluye violencia en contra de ciudadanos privados, y a veces incluye la muerte. Lo voy a decir otra vez, es un problema que está escalando.


Una lista de ejemplos en el cuerpo de este artículo sería algo redundante. Una simple búsqueda en Google para la frase “abuso policial” va a proveer a cualquiera que tenga interés en probar este caso. El propósito de este artículo no es simplemente vilificar a la policía. Los policías no son de otra especie, ellos simplemente son gente que hacen su trabajo. Algunos de ellos viven en tu vecindario. Aquí es cuando se pone interesante. El policía que ataca con un tazer a tu abuelo y a este le da un ataque un corazón, este abuelo tiene una esposa y un hijo, y el hijo va a una escuela; tal vez este niño se sientan al lado de tu hijo en la clase de matemáticas.


En este momento, algún imbécil va a acusarme de sugerir venganza en contra de los oficiales de policía o sus familias. Me opongo estrictamente a la violencia, y de hecho una de mis objeciones en contra del feminismo organizado es su adherencia y dependencia a la violencia. No crean por un milisegundo que venganza en contra de los oficiales de policía o sus familias es algo aceptable.


He hecho algunos argumentos sobre que nuestra sociedad se acelera hacia un estado policial. En indiana – el estado en el que la corte suprema decidió el 13 de Mayo del 2011 que la gente no tiene derecho a resistirse a un arresto ILEGAL por parte de un policía que entra a sus hogares. Yo continúo diciendo que los Estados Unidos de América se está convirtiendo rápidamente en un estado totalitario y cerrado. Hacia ese resultado, los empleados uniformados de los departamentos policiales juegan un rol fundamental. Y regresamos a los problemas para las familias y las comunidades. ¿Cómo un individuo reconcilia la membrecía a una organización cuyas actividades son cada vez más totalitarias y brutales con la membrecía a la comunidad que está siendo brutalizada? Para este asunto, a pesar de mi propio repudio a la violencia como táctica política, un policía quien brutaliza a los hijos de sus vecinos eventualmente debe encontrar esas gallinas al llegar a casa al gallinero.


Muchos oficiales de policía y organizaciones policiales han apoyado públicamente el clima de responsabilidad que crea un público equipado con cámaras. El empleo individual en el trabajo uniformado de un oficial no suelen tener un deseo natural por golpear a los ciudadanos sin armas, pero una mentalidad de “nosotros versus ellos” puede llevar a una cultura de abusos para algunos policías. El mundo en el cual hay cámaras en los celulares en el que nos encontramos puede disminuir de gran forma esta tendencia. Y debe de reconocerse que en algunas comunidades el clima de desconfianza mutua y de respeto existe entre los civiles y la policía. Recientes demostraciones públicas de apoyo a la fuerza policial en la ciudad de Vancouver a continuación de las manifestaciones por la Copa Stanley son una demostración clara de esto, y reflejan el profesionalismo y el liderazgo del Departamento de Policía de Vancouver. Sin embargo, algunos policías – aparentemente no lo entienden, o no están dispuestos a enfrentar el hecho de que como oficiales de policía, son empleados del gobierno, pagados por los impuestos del público. Estos policías aparentemente se han olvidado de que si se quitan sus uniformes y van a casa, sus familias y sus seres queridos son la misma gente que va a ser brutalizada.


Desde un punto de vista lógico, los oficiales de policía podrían estar motivados a evitar comportamientos que contribuyan al surgimiento de un clima totalitario. Como representantes uniformados y armados del estado que ha tratado a los derechos humanos de la población como algo no existente, un individuo sirviendo el rol de guardian del poder del estado toma el riesgo de ser marginado por su comunidad, como un objeto de desprecio y censura. Para los grandes centros metropolitanos – esta posibilidad queda disminuida por la naturaleza del anonimato público de vida en una gran ciudad. Sin embargo, si esta tendencia de violencia policial sin consecuencias en contra de los ciudadanos continúa incrementándose, los policías tendrán que enfrentarse a algo más que la simple censura.

Un sistema legal, con una constitución en la cual toda las otras instituciones sociales se respaldan nunca fue algo perfecto, pero es un sistema bastante bueno. Una cultura basada en el marco de libertades humanas inviolables es la alternativa de la sociedad por resolver disputas en lugar de matarse el uno al otro. Es la innovación que sale de los movimientos iluminados del siglo 18. Tristemente, hemos, como sociedad – olvidado porque estas adoradas libertades legales eran tan importantes, y vamos a tener que aprender esta lección otra vez, de la manera dura.

Cuando los seres humanos son brutalizados en una sociedad que le falta el marco legal para enfrentar estos problemas, la población va a desarrollar formas alternativas de enfrentar este problema. Redistribuir la violencia es, en mi opinión, una opción muy mala – debe de ser evitada – pero es el resultado probable de la disfunción y la eliminación de formas legales y políticas de queja.

En el presente, los hombres como grupo demográfico en el mundo occidental están siendo marginados incrementalmente, removidos de sus derechos, abusados y extorsionados por instituciones occidentales de gobierno, educación, empleo y leyes. El escalamiento continuo de esto es el motivador principal del crecimiento continuo del movimiento por los derechos de los hombres.

Es la opinión de algunos de los que apoyan los derechos de los hombres - incluyéndome a mí - que la ideología feminista, la doctrina que motiva a este apartheid creciente en contra de los hombres, no es un movimiento social, sino que una herramienta de las élites políticas y económicas - con el propósito de crear una sociedad totalitaria. Esta hipótesis es desarrollada y defendida en varios artículos en AVFM [0][1][2][3][4][5][6][7][8][9].

La fuerza policial comete actos de violencia interminable en contra de individuos, y derrogando los derechos civiles de los individuos son un elemento académicamente obvio para alejarse de una sociedad abierta y hacia una sociedad cerrada. En el clima social de abusos policiales incrementales, podría sólo ser el impulso cultural y la memoria de una sociedad al respecto de los derechos humanos que actualmente anticipa el surgimiento de una cultura de venganzas brutales. Una fractura obvia en nuestros fundamentos sociales tomo esa forma el 16 de Junio en un hombre, quien después de años de maltrato brutal por parte de las cortes de la familia, se inmoló en frente de la corte de New Hampshire.

Soy el primero en admitir que la profundidad a título póstumo de la profundidad del dolor de Thomas Ball y que la ira no es una sorpresa para mí como un ADH - su respuesta, la cual fue de empaparse en gasolina antes de inmolarse públicamente - este acto de autodestrucción fue inesperado.

De acuerdo con la entrada en Wikipedia sobre Thomas Ball - al momento de escribir este artículo algunos individuos han tratado de borrar esa entrada:

"Justo antes de las 5:30 en la tarde del 15 de Junio del 2011, el señor Ball se empapó con gasolina y se prendió fuego. Después de que el fuego lo estaba quemando, él rechazó la ayuda de varios hombres que se encontraban cerca."

Ball no hizo ningún sonido mientras se estaba quemando. Describió un testigo "Yo vi a un hombre de pie, quemándose. Él camino un poco, sobre el césped, colapsó en manos y piernas y literalmente se sentó ahí mientras se quemaba." [10][11]

Los medios de prensa fallaron en reportar este evento con la gravedad que merece, y en el breve reportaje sobre la muerte de Thomas Ball, lo han caracterizado como un villano en lugar de como la víctima de las terriblemente disfuncionales y corruptas cortes de la familia. Esto es algo deliberado y también es algo profundamente estúpido. Esto es equivalente a un niño pequeño tapándose los oídos y cantando "la la la la la" cuando lo confrontan con noticias incómodas. Llevando esto a través de la cultura, los medios de prensa principales son responsables sin duda. Pretender que Thomas Ball fue un simple ejemplo de un hombre malo, si claro, eso hará que el problema se vaya. El señor Ball, antes de decidir inmolarse con gasolina, escribió en detalle los abusos que él sufrió en las cortes de la familia y detallo el imperativo racional de ventilar su ira en quienes él veía como sus torturadores. Debería de saberse entendido que el señor Ball no estaba solo en su dolor, y los hombres que son víctimas de las cortes de la familia son comunes.

Regresando al tema de que la policía pisotee nuestros derechos y a veces pisoteen también los cuerpos de los ciudadanos en las comunidades en las que sirven, esta tendencia podría ser asumida que va a encontrar sus límites racionales en un mundo de celulares con cámara. La visión informante del público provisto de equipos con conexión de red y capaces de capturar vídeo pueden facilitar el clima de extremo profesionalismo de la policía. -tal como fue el caso durante las olimpiadas de Invierno del 2010 en Vancouver. Durante estos juegos, la Asociación de Libertades Civiles de Columbia Británica envió a varios cientos de observadores legales bien entrenados, quienes grabaron en vídeo y publicaron muchas de las interacciones de la policía con los fanáticos y los que protestaban.

Yo fui uno de esos observadores y salvo algunas excepciones menores - la policía fue excepcionalmente profesional a través de los juegos, incluso en situaciones estresantes de conflicto potencial entre organizaciones de protesta y la policía o los organizadores del evento Olímpico.

Desafortunadamente, algunos policías e incluso algunos departamentos de policía reaccionan a la perspectiva del público informante, equipado con cámaras, con absoluto desdén por los derechos civiles o su función de guardianes de la ley.

Una práctica de los oficiales de policía de arrestar o detener ciudadanos que toman fotos o vídeo de objetos normales tales como atracciones turísticas o arquitectura notable parece estar incrementándose. Sin leyes específicas o razones para prohibir las fotografías públicas, esta tendencia es difícil de caracterizar como algo diferente de intimidación sistemática por parte de la policía.

Sin duda, algunas personas van a asustarse e intimidarse por semejantes policías. Alguna gente, por otro lado, son temperamentalmente incapaces de ser controlados por intimidación. Casi cualquiera tiene un celular con cámara, o un artefacto capaz de capturar y trasmitir vídeo de alta calidad. Abuso del público por parte de los oficiales de las fuerzas del orden para que la gente esté adversa a hacerlos responsables va a tener varios resultados en el corto plazo.

El primero y más obvio de estos resultados es que los policías abusando de ciudadanos sin razón plausible alguna van a encontrar comunidades cada vez más hostiles mientras no estén usando esos uniformes que les confieren poder. Es la placa, el arma y el uniforme lo que le da al hombre o a la mujer el poder. Un policía corrupto es tan sólo un ser humano corrupto, armado por el poder temporal de ese uniforme. ¿Qué sucede cuando un oficial de policía quien brutaliza al público descubre que le niegan la matrícula a su hijo en la escuela, o que la tienda en su barrio le niegan venderle los productos básicos? ¿Qué sucede cuando a su familia le pagan con brutalidad a la brutalidad del policía?

Voy a decir esto de forma clara, yo aborrezco y condeno la violencia en cualquier situación salvo la defensa inmediata ante lesiones o asalto. Este mal resultado debe de ser evitado.

La aparente tendencia de la policía por abusar del público podría tener semejantes consecuencias para miembros de las fuerzas policiales en sus vidas civiles sugiere fuertemente que la filosofía de apoyar los derechos de los hombres; es naturalmente apropiada para empleados de las fuerzas policiales. El movimiento por los derechos de los hombres es un movimiento político no violento criticando la marginación de la identidad masculina, y oponiéndose al creciente establecimiento legal de un estado violento y totalitario. Aparte de las cuotas de género y la acción afirmativa, los policías haciendo el trabajo pesado y peligroso de la policía real siguen siendo hombres mayormente.

Suprimir los derechos de los individuos y la abolición de los derechos humanos tiene una consecuencia real e inmediata para individuos empleados en las fuerzas policiales. Si tú usas un uniforme y golpeas, usas gas pimienta, tazers eléctricos o de alguna otra forma brutalizas a los ciudadanos quiénes son tus vecinos - algunos de ellos van a, inevitablemente repagar tu brutalidad a ti o a tu familia.

Diré esto otra vez, esto es una señal, este es un mal resultado, y yo no apoyo a la violencia.

Policía - como una cultura van a tener que hacer una de dos cosas. Tienen que disminuir esta tendencia a brutalizar al público, o, van a tener que hacer su trabajo mientras usan máscaras.

Esto es malo, porque si la policía continúa escalando el abuso al público y deshumanizandose as mí mismos con armaduras y máscaras, el que un policía se identifique ante el público como un civil - como otro ser humano, va a convertirse en una reliquia del pasado.

En el cine, los escritores y productores usan disfraces que emplean máscaras para deshumanizar a los malos. Esto sirven para el propósito de hacer pasable el hecho que los maten en una película para todo público. En la trilogía original de George Lucas Star Wars - cientos de stormtroopers con armaduras blancas y máscaras fueron asesinados, y si consideras que el filme se estrenó en 1978, a nadie le importó la matanza.

Los policías brutalizando al público en uniforme enmascarado va a proteger sus identidades en público. Pero no protegerá al público de ser brutalizado sin mayores recursos legales y cuya única respuesta sea la fuerza.




2 comentarios:

  1. Más material:
    http://www.youtube.com/watch?v=5wsY7GzFGiA

    No he leído la entrada es muy larga y no tengo loquendo xD, ando atareado con las obligaciones de la masculinidad.

    Saludos

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