martes, 7 de diciembre de 2010

¿Cuándo esta bien pegarle a tu esposa?


Sería fácil pensar que el título de este artículo es una provocación, una herramienta para inspirar a la gente, guiarlos por el mal camino, sacar chispas a la reacción furiosa o simplemente desatar curiosidad mórbida, para que lean este artículo.

A pesar de que lo que voy a discutir aquí es diferente de lo que el título podría implicar, aquí no hay engaños en lo más mínimo. La pregunta es en serio y la respuesta, para estar seguros, es tan clara que no necesito de todo un artículo para hablar de ella.

¿Cuando está bien pegarle a tu esposa? Bien, cada vez que te estés defendiendo de sus ataques físicos. Tienes el derecho, en el momento, legal y moralmente, tan explícito en cada modelo legal que conozco, de usar cualquier monto de fuerza necesaria para protegerte.
Ah, pero en realidad no lo haces, lo cual es por propósito real de este artículo y es un tema que vale la pena estudiar y considerar.
Verás, lo que surge de la respuesta sobre la autodefensa sólo se aplica al mundo de la teoría legal y al mundo de lo que debería de ser.

En el mundo real, donde vivimos, la preponderancia de la gente, desde el patriarca de tu vecino amigable hasta su hermana gemela, la clon de Gloria Steinem, ven este tipo de dialogo como una razón para perder el control. De hecho, yo sabía que el titulo iba a provocar precisamente porque vivimos en una cultura en donde no se supone que ni siquiera uno debería preguntarse tales cosas. Es como preguntar cuando esta bien ir de cacería por una especie en peligro de extinción, o robar a ciudadanos ancianos que viven del cheque de seguridad social, o bromear sobre niños con cáncer.

Y la gente, ya sea que sean mujeres vueltas locas con el poder del pase de la vagina, o los hombres quienes son los que imprimen esos pases, seguramente van a traer su ira sobre ti. Ellos correrán y gritarán “¡Tu NUNCA debes de golpear a una mujer! ¡NUNCA, NUNCA, NUNCA!”
Ya puedo ver sus venas abultándose en sus cuellos, sus mejillas enrojecidas y la espuma saliendo de sus bocas.
Y por supuesto que ellos tienen razón. Un hombre jamás debería de golpear a una mujer.
NUNCA

No si sabe lo que es bueno para él.

No se trata de que las mujeres no se lo merezcan. Diablos, hay muchas mujeres que de verdad se merecen que un hombre les rompa un pie en sus traseros. Puedes leer mucho sobre ellas estos días; mujeres quienes golpean y abusan de sus compañeros, quienes los envenenan, quienes contratan asesinos pagados para eliminarlos, quienes disparan y apuñalan y cortan a sus esposos y novios mientras duermen, quienes los persiguen y los matan con autos, quienes obtienen otras drogas para torturarlos y abusarlos.

Hay este tipo de mujeres y hay muchas de estas, por las cuales una pateadura de traseros sólida sería lo menos que se merecen; donde existiese cualquier tipo de justicia las entregaría a la aguja del ejecutor. Pero oye, nosotros ni siquiera podemos defendernos en contra de ellas, de modo que tiene perfecto sentido que ellas no se encuentren en el lado equivocado de la ventana de vidrio en la cámara de la muerte – sin importar lo que ellas hagan.

La verdadera pregunta aquí no es si es que estas mujeres merecen el lado duro de un gancho de derecha, obviamente lo merecen, y algunas de ellas merecen uno tan duro que las deje inconcientes, un montón de carne inicua en el piso si es que eso sirve para proteger a los inocentes del daño inminente.

La verdadera pregunta es si es que los hombres merecen ser capaces de defenderse físicamente de un ataque cuando viene de parte de una mujer.¿ Acaso el concepto de auto defensa siquiera se aplica a un hombre que es víctima de mujeres violentas? Técnicamente, la ley dice que si. Pero la gente a tu alrededor, especialmente aquellos con armas, consideran que el pase de la vagina tiene una autoridad mayor.
Si tu golpeas a una mujer, incluso en auto defensa; ciertamente incluso si tú llamas a la policía y les dices que una mujer te está dando una paliza, los bandidos beta a quienes llamamos policía van a venir a tu casa y te traerán un poco de la maldita ley y el orden – a ti.

Yo sé, me acabo de pasar de la raya otra vez. Esta vez la delgada línea azul. De la misma forma que preguntar cuando está bien pegarle a tu esposa, estoy rompiendo la mordaza social de señalar a la policía, en lugar de hablar sobre que es lo que la policía se ha convertido y hablé la verdad.
Pero, por supuesto, asi es como la policía terminó haciendo lo que hacen – cuando todos se quedan con la boca cerrada.
Yo respeto mucho la idea del trabajo policial. He conocido a muchos miembros de la fuerza policial incluyendo miembros de mi familia.
También se que los policias callejeros están obligados a seguir la política del departamento, sin importar lo retorcida que esta esté, o se enfrentan a perder sus trabajos. Por esa simple razón he decidido tratarlos suavemente desde hace mucho tiempo.

En otras palabras, yo he sido parte del problema. Odio ese tipo de momentos de mírate-al-espejo, sin embargo sólo hay una cosa que se puede hacer con estos momentos- arreglar el problema. Y aquí estoy empezando a arreglar el problema.

Si tú estás dispuesto a mantener tu trabajo como oficial de policía al llevar a un hombre abusado a la cárcel, entonces te falta la integridad para ser un servidor público. Por favor quítate la placa y renuncia. Estoy seguro que hay trabajo en la pandilla más cercana – donde gobiernan por la fuerza y no por la ley, está más a tu estilo.

O tal vez estás en una posición de refuerzo beta. Tal vez no te importa a quien encarceles mientras puedas tener sexo. De cualquier forma, estoy cansado de que el público ignore tus acciones, y peor aún que te den una palmada en la espalda por estar en la bancarrota moral y abusar de hombres inocentes.

A menos que tu pienses que estoy sobre reaccionando sobre que tan lejos se ha desviado la policía. Miremos a un par de casos:

En Sacramento, California, la esposa de David Woods se llevó de paseo a sus hijas a temperaturas de 3,89 Grados Celcius , por siete horas, hasta que sus labios estuvieron azules y estuvieron al borde de la hipotermia. Después de que regresaron Woods discutió con su esposa sobre sus acciones, hasta que ella agarró un cuchillo dentado de cocina y lo apunaló. La hoja pasó por el cuello de su camisa y eventualmente le cortó un pedazo de carne de su cuello. Aparentemente insatisfecha, ella retrocedió para apuñalarlo otra vez, pero esta vez él le pegó en la boca. Ella soltó el cuchillo y corrió a llamar al 911. Los asistentes del Sheriff de Sacramento llegaron a la escena a intervenir, sacaron sus armas y le pusieron las esposas – al señor Woods.
Ellos se preparaban a llevarlo a la cárcel, a pesar de sus protestas, pero entonces sus hijas, quienes insistieron a los asistentes que las escuchen (por supuesto que a él no lo estaban escuchando), lo que finalmente previno a los asistentes del Sheriff a que se lleven a sus padre a la cárcel y las deje solas con la madre violenta y mentalmente inestable.

Pero, tampoco se llevaron a la madre a ningún lugar. Ellos liberaron a Woods de las esposas y le aconsejaron que busque ayuda psicológica para su esposa.
Después del incidente se escucho a Woods decir: “¿Acaso esto no es extraño? Cuando ella tiene un labio hinchado es un crimen y voy a la cárcel. Pero cuando al fin ellos se dieron cuenta de que ella trató de apuñalarme en el cuello, dejo de ser un crimen y se convirtió en un problema de salud mental.”

Woods no está sólo. Esta vergüenza pasa por buena intervención policial en violencia familiar en cada ciudad de cada país. Desde Los Ángeles hasta la Ciudad de Nueva York, las vergonzosas políticas de la policía para enfrentar a la violencia doméstica sólo puede ser descrita como una política con motivación política, es algo simplista y criminal.

No importa lo que suceda, arresta al hombre, a menos que alguien te golpee lo suficientemente fuerte con la verdad de modo que no tengas elección más que considerar arrestar a quien sea que la evidencia señale como agresor.

Al hacer esto, nuestra policía, con nuestra en complicidad absoluta, han pasado de ser servidores públicos a ser amenazas públicas, atrapando a las víctimas, ayudando a los criminales – obedeciendo sin pensar las políticas de departamento al punto que las referencias a la GESTAPO no están de más.
Su manejo de las disputas domésticas es una parte del retroceso masivo de derechos civiles y constitucionales y es necesario enfrentar este problema.
Consideren el siguiente video de noticias ABC que mide las reacciones de gente cuando ve a un hombre ser abusado violentamente por una mujer.



Predeciblemente, a pocas personas les importó, incluso una celebro que le den una paliza a un hombre y decidió que él se lo tenía merecido, pero lo más importante es el policía que pasó por la escena, no hizo nada y después le dijo a los reporteros “Si, si es que hubiese sido al revés, definitivamente yo hubiese hecho algo.”

Después, él se excusó diciendo que así había sido criado, admitió que era un estándar doble, pero nos informó que a pesar de reconocerlo no iba a cambiar nada.
“Oye, así es como es” Nos dice.

Consideren la historia reciente en Orlando, Florida, sobre una epidemia de acusaciones falsas de violación. Incluso ante semejante situación, la policía reportó que ellos no querían arrestar a las mujeres, simplemente porque son mujeres. El pase de la vagina es emitido por la policía.

http://www.wesh.com/news/23991233/detail.html

En un video reciente subido a youtube, tenemos un ejemplo muy claro de como la policía – y las mujeres – operan, vale la pena usarlo otra vez como referencia aquí.
VIDEO NO DISPONIBLE

Noten como los eventos se manifiestan. El hombre hace enojar a las mujeres. Las mujeres lo atacan verbal y físicamente. El hombre se rehúsa a someterse. Las mujeres llaman a un policía. Las mujeres mienten y mienten otra vez y otra vez.

El policía amenaza al hombre como si es que él fuese el problema, llegando tan lejos como para decirle que él no puede faltarle el respeto a las mujeres.
¿Tienes idea de que es lo que hubiese sucedido si es que el hombre no hubiese sido lo suficientemente inteligente como para filmar sus acciones?
Eso es lo que tenemos, mis lectores. Desde acusaciones de violación hasta disputas domésticas, hasta protestas civiles, tenemos a los policías que usan placas, refuerzos armados del gobierno feminista. No es que estén mal entrenados o con el cerebro demasiado lavado o demasiado estúpidos para darse cuenta de la naturaleza socialmente destructiva de sus acciones.
De modo que ¿Cuando está bien pegarle a tu esposa? Pregúntale David Woods, el te dará la respuesta. No te defiendas. No esperes ayuda. Tan solo corre. Olvídate de tu propiedad. Olvídate de la justicia. Y ve a un hotel porque no hay refugios. No para tí.

Si eres un hombre en esta cultura y tienes la suerte de tener un altercado con una mujer, ya sabes quien viene a arreglar las cosas ¿Verdad?
Así es, el departamento del Sheriff de Sacramento. O tal vez la policía de Orlando o tal vez el policía musculoso del parque quien pasará de largo si a ti te están golpeando como si él fuese un cocinero en lugar de un oficial para el cumplimiento de la ley.
Quien sea el que venga, ellos no están atados a ninguna ley, excepto la ley de ella y vas a descubrir que te van a poner esposas y van a meter tu trasero a la cárcel por haber sido lo suficientemente estúpido para esperar que ellos hagan lo correcto.

Deja que todo se hunda. Deja que se hunda de la forma que te guste, pero te aconsejo que te salga del alcance de ella y de ellos.
Este ya no es un país para hombres, ya no lo es.

http://www.avoiceformen.com/2010/09/14/when-is-it-ok-to-puncyour-wife/

5 comentarios:

  1. felicidades por tu blog, quizas has explicado por un lado lo que todo hombre piensa y siente al presenciar estos hechos de favoritismo femenino, y por otro lado has expuesto una verdad subrepticia a este nuevo estamento social feminista de genero, que osa firmenente establecer lo que esta bien y lo que esta mal, bajo la pena vituperante de estigmatizar a todos aquellos pensamientos que se atrevan impugnar sus porfiadas sentencias pseudomoralistas, y es que este feminismo reinante con batuta en mano se ha dado la tarea de repartir masivamnete culpas no de genero sino por genero, no es ahora sorpresa que socialmente sea un solo genero a quien se haya encomendado la terea de cargarla y claro muchos pensaran que no supone tanto drama en tanto en cuanto sea el fuerte quien lo soporte, demas esta suponer: los hombres se lo merecen, al menos quizas asi podrian pensar los mas agudos de pensamiento, que esto sea tal vez una forma de justificar y mas aun acallar la consciencia feministas de muchas que a ciencia cierta saben muy bien lo que hacen, es decir, como en la politica, la demagogia esta presente en esta ficticia "liberacion femenina" aunque claro yo voy mas alla, y es que creo que hasta los abiertos de mente, los "masculinistas" abanderados del nuevo orden oprimido no les agrada para nada el hecho de que la idea pueda no ser esta sino otra, yo creo muy bien de que el trato preferencial a la mujer ha cambiado en cantidad, quizas tambien en estilo, pero no en escencia y es que siempre existio tal proteccion, la razon no es la ligada a su menor fuerza fisica, sino a su carencia de moral, a su falta de discernimiento, no es debil por lo fisico es fragil por la mente, de ahi en mas, que secularmente a la mujer se le haya otorgado este trato pues se la considera como un menor de edad, con esta liberacion de la mujer ella osa permanecer bajo esta misma tutela solo que mas amplificada, no es por el machismo, todos tanto hombres como mujeres vemos al sexo femenino como especimenes que oscilan entre el niño y el adulto. De ahí que el caso que resaltas donde es delito cuando el hombre atenta contra la integridad fisica mientras deja de serlo cuando se sabe que fue la mujer quien lo hizo, otorgándoles por su puesto el trato correspondiente como lo harias con un menor de edad o un retrasado mental, no es culpa suya, solo esta a merced de sus estados variables, de la misma forma a la mujer de manera casi inconsciente se la considera como alguien incapaz de regir su voluntad en basea principios como lo hacemos los adultos, creo que a muchos tanto hombres como mujeres no les agrada esta idea, pero se encuentra mejor fundada que cualquier otra explicación o excusa.

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  2. Mi marido me acusa de puta me ofende delante mis hijas me dice perra me me cela compulsivamente yo mantengo en casa y soy fiel pero no puedo ni alzar la mirada a la calle o saludar un vecino,pues de inmediato me acusa injustamente y me ofende, yo suelo darle de puños en el cuerpo cuando no puedo más de insultos y el arremete contra mi y me golpea el dice que tengo la culpa por pegarle primero me deja llena de cicatrices pero yo a él no, apesar de esto y varias separaciones soy incapaz de dejarle. no se que hacer o pensar.

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